Sergi decidió cambiar de sector e invertir en un rebaño de 100 ovejas a raíz de la crisis de la construcción de 2008. Desde entonces, el rebaño ha ido creciendo y siendo sostenible por sí mismo. Pasta en diferentes zonas del Garraf y, recientemente, ha incorporado el burro catalán, que se complementa con las ovejas y las cabras, formando un conjunto de animales que trabajan de manera eficiente en la gestión forestal.



