Martí representa el relevo generacional de la granja Can Miquel. La producción de leche de cabra comenzó hace aproximadamente 35 años, impulsada por su padre. Aunque sus abuelos ya se dedicaban al sector ganadero, no trabajaban con cabras. Su padre, atraído por este tipo de ganadería, decidió iniciar el proyecto para dedicarse profesionalmente a él.
Martí ha continuado con el oficio tras crecer trabajando junto a su padre y compartir la misma pasión por la ganadería. Actualmente, la actividad de la granja se centra exclusivamente en la producción de leche, que venden a la quesería Can Pujol.



