Wassim es un ganadero con una tradición familiar. Su padre inició la actividad en 2012 con un pequeño rebaño de 15 cabras, que poco a poco fue ampliando. En paralelo, trabajaba como albañil, combinando este oficio con el de pastor por las tardes, una actividad que ya había realizado con gran dedicación en Marruecos.
Con el tiempo, lograron hacer crecer el rebaño hasta las 100 cabras, pero un incidente les obligó a empezar de nuevo, esta vez apostando por las ovejas. A pesar de las dificultades, el proyecto se ha consolidado y actualmente cuentan con unas 250 ovejas, con las que pueden vivir del negocio familiar.
Pastorean bosques de la zona de Montblanc y también colaboran con agricultores del territorio, utilizando los rebaños para gestionar y aprovechar pastos en campos agrícolas.



