¿Cómo deben ser los pastos para obtener la certificación de silvopastoreo prescrito?

El silvopastoreo prescrito es una herramienta esencial para la correcta gestión de los bosques mediterráneos. El pasto controlado del ganado, realizado bajo unas condiciones específicas (como la estación del año, la duración y la intensidad), permite modelar la vegetación y el paisaje, contribuyendo de forma directa a la reducción del riesgo de incendios forestales. Esto quiere decir que vosotros, pastores y pastoras, más allá del cuidado de los animales, tenéis un papel clave tanto en la gestión del riesgo de incendios como en el mantenimiento del paisaje.

A continuación, os ofrecemos una guía para ayudar a valorar si estáis siguiendo las prácticas adecuadas para obtener la certificación de silvopastura prescrita, o si es necesario adaptar el manejo para que sea favorable en caso de que solicitéis ayudas relacionadas con el pastoreo.

Evaluación del pastoreo

Para conseguir la certificación de silvopastoreo prescrito, un/a técnico/a vendrá a evaluar vuestros pastos. En concreto, analizará el grado de consumo herbáceo y arbustivo que ha hecho el rebaño. A continuación los explicamos las diferentes situaciones en que le otorgarán la certificación o bien os indicarán que es necesario aplicar mejoras. También os ofrecemos una herramienta para calcular la carga ganadera.

¿Qué consumo herbáceo debe hacer el rebaño?

El consumo que hace el ganado del estrato herbáceo es relevante para obtener la certificación. Debería corresponder a un 95% del pasto disponible. En el siguiente esquema os damos más detalles sobre cómo debe ser este consumo:


¿Qué consumo arbustivo debe hacer el rebaño?

Para poder conseguir la certificación es necesario que el rebaño haya consumido al menos un 65% del rebrote verde de los matorrales durante la temporada. Con este nivel de consumo se considera que ya se ha realizado un buen trabajo reduciendo la biomasa, rompiendo la continuidad del combustible y ayudando a evitar que un posible incendio se extienda con facilidad. Es importante tenerlo en cuenta a la hora de valorar si el rebaño ha pastado lo suficiente y si la zona se puede considerar bien gestionada. A continuación os detallamos más información sobre los porcentajes de consumo:


Recomendaciones

A continuación os damos una serie de recomendaciones que pueden favorecer la obtención de la certificación:


Combinar diferentes especies de ganado (vacas, ovejas, cabras y/o équidos) ayuda a mejorar el aprovechamiento de la biomasa y reducir el riesgo de incendios. En zonas forestales y de matorral le recomendamos que mínimo el 20% del rebaño sean cabras, mientras que en zonas herbáceas son preferibles los rebaños de vacas y ovejas.

Es importante ajustar la carga ganadera en función del tipo de bosque. De esta forma evitaremos agotar los recursos del suelo cuando la carga es demasiado alta, o dejar un exceso de vegetación cuando la carga es demasiado baja. Podéis consultar más información aquí sobre Tipologías de pastos de las principales formaciones arboladas de Cataluña.

Para saber si vuestra carga ganadera cumple con el mínimo necesario para la prevención de incendios forestales en zonas estratégicas, podéis utilizar la siguiente calculadora:

Para un pastoreo eficiente es clave controlar la carga instantánea, es decir, el número de animales por unidad de superficie en un momento concreto. Para conseguirlo, os recomendamos mantener el rebaño concentrado en zonas pequeñas y de esta forma nos aseguraremos que se consume toda la vegetación. Utilizar cerrados perimetrales o virtuales, o perros pastores ayudarán a controlar esta carga.

Hacer desbroces mecánicos y/o quemas prescritas con el asesoramiento de bomberos o de entidades especializadas, facilita el acceso del rebaño a zonas donde la vegetación es densa, y a su vez que ayudará a reducir el riesgo de incendios.

Os recomendamos que en caso de tener matorral no palatable, es decir, que no se lo coman, los desbroces deben centrarse en las zonas donde el matorral impide el movimiento del rebaño o su capacidad de aprovechar los recursos disponibles. Mientras que si el matorral es palatable para el ganado, os recomendamos dejar una parte sin desbrozar para así garantizar que los animales lo puedan seguir aprovechando.

También es conveniente que durante un desbroce procure conservar las siguientes especies leñosas ya que son bastante bien consumidas por la mayoría de rebaños: encina y roble (tanto el arbolado adulto como los rebrotes), olivo, aladierno y madroño.

Recordad que en función del trabajo realizado y de la tipología forestal, la oferta forrajera puede ser muy baja o nula durante el primer año.

Cuando se hace un desbroce, es importante llevar el rebaño lo antes posible para evitar que el matorral vuelva a crecer en exceso, lo que dificultaría el pastoreo e incrementaría el riesgo de incendios.

Un pastoreo intenso después de un desbroce reduce significativamente el crecimiento del matorral y ayuda a mantener el sotobosque bajo control. Además, para conservar la calidad nutricional de la hierba y reducir la biomasa herbácea acumulada es necesario, como mínimo, un pastoreo intenso al año.

Por eso, si el desbroce se ha hecho en primavera, se recomienda pastorear en otoño. En cambio, si se ha extendido en otoño, el ganado debería pastar antes del verano para evitar la acumulación de vegetación.

En determinados momentos del año, los pastos mediterráneos pueden no ser suficientes para mantener el rebaño en buen estado. Si notáis una disminución en la condición corporal de los animales, considerad la posibilidad de aportar complementos alimenticios, como concentrados proteicos o bloques minerales.

Podéis consultar aquí la Condición corporal en ovino

Aseguraros de que haya puntos de agua bien distribuidos en las zonas de pasto. Esto evitará que el rebaño se concentre sólo en las zonas cercanas al agua, garantizando un aprovechamiento uniforme de toda la superficie de pasto.

Si las áreas estratégicas quedan lejos del corral principal, considerar de instalar cercados temporales para que el rebaño pernocte cerca. Esto permitirá maximizar el tiempo de pasto en las zonas estratégicas.

Os recomendamos realizar un pastoreo intenso del estrato herbáceo al menos una vez al año antes de la época de máximo riesgo de incendios (meses de verano). Esto ayudará a reducir la biomasa herbácea que puede servir de combustible para los incendios.

La planificación reproductiva del rebaño también puede influir en su capacidad de pastar de forma eficiente. Los rebaños con sistemas simples de reproducción, es decir, los de un parto al año con monta natural, son más fáciles de adaptar a las zonas estratégicas.

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