Guillem pastorea unas 250 hectáreas entre Horta de Sant Joan y Arenys de Lledó con su rebaño de ovejas.
Su afición por el pastoreo le viene desde pequeño. Cuando tenía 10 años, su abuelo tenía problemas de salud pulmonar y, durante el verano, cuando el calor apretaba, no podía llevar a pastar las 150 ovejas del rebaño. Guillem era quien le ayudaba y se encargaba de hacerlo, una experiencia que marcó profundamente su vocación.
A partir de aquellos recuerdos nació una pasión por la ganadería que ha mantenido hasta hoy y que continúa desarrollando en su trabajo diario.



